viernes, 30 de abril de 2010

Pop español

Mucha gente a mi alrededor ha tenido una ligera tendencia a despreciar el pop en castellano. Quizá porque tienen una opinión muy bien formada (o bien estereotipada, me gustaría añadir) sobre mis gustos musicales, teniendo en cuenta que siempre me han llamado popi y similares.

A mí me gusta el pop en general y el español dentro de otros muchos géneros. El problema con la palabra "pop", es que está sobada, manida y desvirtuada, casi tanto como la palabra "romanticismo". La afirmación de "Soy un romántico" está más cerca de una sección "Cartas de los lectores" de una revista femenina que del concepto de arrobado idealista que defiende las causas perdidas y lucha por los derechos de los débiles sin poder dejar de admirar el exceso de belleza del mundo.

¿Y qué les dice la gente? Lo mismo que te dicen si te confiesas fan del pop en castellano.

¡Pamplinas!

Lo cierto es que no tantos conocen las canciones que más me gustan dentro del género. Podría citar muchas, pero abarcan un amplio espectro de subgéneros dentro del abanico pop.

Tengo una favorita de Hidrogenesse, que está en alemán a cachos. ¿De qué habla? En realidad no tengo ni idea, se supone que de castillos, pero si me preguntas por el significado profundo, eso que los "expertos" (¿Quiénes son esos expertos que todo el mundo nombra, oiga?) llaman "mensaje" (y sólo las mentes avanzadas comprenden), pues no tengo problema en decir que no tengo ni la menor idea. De castillos, repito.

He sido muy fan de Astrud desde hace más de una década, les conocí siendo una niña y supongo que haber pasado media adolescencia escuchando cosas como "miedo a la muerte estilo imperio" ya hace sospechar que tu relación con el mundo va a ser un poco diferente. Ahora es muy cool decir que te gusta Astrud, pero yo recuerdo que al principio muy pocos decían soportarlos. No me las estoy dando de guay, no quiero venir con el rollo de "a mí me molaban desde el principio", sino que han ido afianzándose dentro del público con un discurso muy bien construido. Son posmodernos porque son reales, hablan de móviles, te dicen "quedamos así, en eso" y al mismo tiempo nombran cosas que no has escuchado antes (¿Fluido vital, al final era verdad?). Una de mis canciones fetiches se llama "Me afecta", de la que yo interpreto un mensaje claro: el maltrato emocional. Nada más revelador que el tipo que maltrata a su pareja hace llevar a sus últimas consecuencias: o cuidas de mí, o cuídate de mí. Grande.

Una de mis canciones de amor favoritas se llama "Cirujano Patifísico", de Chucho. Lógicamente no es una canción de amor al uso. Emplea un lenguaje agresivo, crudo, sangrante y visceral. Castellano-manchego, vamos. Una vez tuve la ocasión de hablar con Fernando Alfaro sobre ella, ya que yo realizaba un libro gráfico sobre letras de canciones. Me la definió como una canción “súper tierna”. Desde entonces pienso que mataría porque alguien me dijera que tendría el marcapasos del amor y trasplantarme felicidad. Es como metal fundido por las venas.

De ese disco minimalista, íntimo y de efectos erizantes en la piel llamado “Un soplo en el corazón” de Family, me he quedado siempre con esa pequeña novena pieza. “Al otro lado” tiene la belleza de un soneto, la fuerza de una elegía y la chispa de un gorjeo de un bebé. Es vibrante y hermosa, como una flor cubierta de rocío en plena tundra, delicada y emocionante como un haiku. Tiene el encanto de esas canciones que no están hechas para pasar a la historia porque carecen de ambición, pero lo harán porque su desnudez y sinceridad la hacen grande. Nunca entendimos a ese grupo raro e intimista, que grabó ese disco que hizo estremecer a dos décadas y que nunca se interesó lo más mínimo por el reconocimiento ajeno. Quisieron pasar de puntillas, pero su paso no fue silencioso como el vuelo de un ángel, aunque dejó a muchos igual de boquiabiertos.

Si tuviera que romper tópicos diría que no me gustan Los Planetas (tienen sus canciones, como todos, pero no me entusiasman), tampoco escucho La Habitación Roja ni La Casa Azul. Y no, tampoco me gustan nada Vetusta Morla. Una cosa es que sea popera como dicen y otra, que no tenga mis preferencias…y mis observaciones.

No soy crítico profesional, hablo por hablar y lo de siempre, para gustos se hicieron los colores. En realidad esto es por una conversación de bar ayer por la tarde.

Se me da mejor hacer analogías sensoriales, de tal manera que siempre imagino que Astrud sería un buen vino, mientras que Family es una taza de té verde…¿Y Fernando Alfaro? Un trago de aguardiente, de esos que abrasa el esófago.

Pero que igual me equivoco.





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