domingo, 24 de octubre de 2010

Gritar


He llegado a casa hace poco más de una hora. El autocar ha llegado puntual de León.

He vuelto desmesuradamente triste.

Ya sé que hay crisis. Ya sé que son tiempos difíciles. Ya sé que me ha tocado en mal momento, aunque no creo que exista uno bueno. Ya sé que el mundo podría ir mejor, llevo demasiado tiempo sin que se hable de otra cosa a mi alrededor.

Pero demasiado de verdad.

Y ya no puedo más.

No puedo más porque a base de repetir cien veces una mentira, termina pareciendo una verdad. Porque si repites cien veces una verdad, se convierte en un hecho.

Es el momento en el que estoy acusando de golpe todo lo recibido durante años, y no puedo digerirlo. Estoy agotada, y tengo un límite.

No estoy hablando de un puesto de trabajo, no estoy hablando de dinero. Estoy hablando de mucho más.

No había paraíso en el cielo.

Ya lo sabíamos.

Durante tanto tiempo no me he permitido decir “No puedo, no soy capaz”, pero ahora tengo que decirlo, omitirlo sería mentir. Siempre esperaba a la mañana siguiente, recuperaba fuerzas y volvía a intentarlo, con más ganas, tomando más impulso para un salto más grande, sin rendirme.

Ahora las fuerzas de veras me empiezan a fallar. Lo estoy llevando mal. La distancia, la soledad, estar rodeada de gente y completamente aislada. No es la vida que quería.

Sé que las cosas están complicadas, pero nunca, nunca desde que los cascotes empezaron a caer, se me había hecho tan cuesta arriba como ahora.

Nunca me preocupé realmente de gritar.


Scream by Lucía Inthesky



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