miércoles, 20 de abril de 2011

Instantes de gloria



Volver a casa del colegio y que me dieras un bocadillo. Ser arropada por la noche. Que me contaras fábulas indias. Estar en la cocina leyéndote un libro. Recibir un mensaje. La playa, el pan con tomate, agosto. Ir a tus clases. Una caña por la tarde. La piel de tus manos. Sacar al perro por el parque. La mañana en la que te encontré muertita de risa en la cama, las dos sabemos por qué. Bailar a Bob Marley en el estudio. Cuando me llamabas princesa. La tarde que canté para ti en Zattere. Los helados de café y chocolate con guindilla en un banquito del Campo Santa Margarita. Nuestro rinconcito del Soho. Ay, nuestra habitación. Los momentos cercanos al surrealismo en los probadores de alguna tienda. Cuando en un hospital, aun estando malita, me soltaste aquello de “Yo soy de la pata del Cid”, con guasa. Tu manera de fruncir el morro al asentir. Cuando te salían dejes madrileños. Cuando te salían dejes leoneses. Comer tu pastel de verduras. Cuando vacilabas a los conductores fanfarrones. Aquella noche bajo la luna llena en Altea. Tus ataques de risa-reacción en cadena. Tu voz. Cuando te tomaba el pelo yo a ti, que tampoco está mal. El cabo Vidio. Los achuchones diarios. Qué bonito pelo tienes, carabí. Los motes que me ponías. Las siestas veraniegas. El viaje en el Mini rojo. El día que me contaste que en la sala de operaciones sonaba Radio Futura y eso alivió tu angustia. Cuando me hablabas en inglés, para vacilarme también, claro. Levantarme de noche por insomnio y que me dejaras quedarme contigo en el sofá viendo algo en la tele. Los disfraces para las fiestas del Palmeral. The Beatles. Tu olor a White musk. Tus palabras de ánimo. Tus besos.

Tengo una vida llena de instantes de gloria y prácticamente todos tienen que ver contigo. Tengo que esforzarme para no olvidar nunca ni uno. Jamás. Sigo hablándote a ti, nunca en tercera persona. Me parece que no sería justo. Esto es algo entre tú y yo. Me hago siempre un lío con los tiempos verbales. Porque tres años siguen siendo nada para olvidar.

Hace poco realmente comprendí que mi infancia contigo había sido estupenda, pero que aún me quedaban tantos días por compartir, tantas horas cuajadas de amor, tanto camino juntas, toda mi vida de adulta junto a ti, toda la vida por delante...Que te marchaste en el momento en el que teníamos la mejor relación, en el que habíamos llegado a un maravilloso punto de no retorno, en el que nada, salvo la muerte, podría derrumbarlo.

Y desde hace tres años, yo tengo que acostumbrarme a vivir en un mundo que no comprendo, un mundo que me cuesta creer que pueda seguir existiendo sin ti.

Por eso, y porque sigue siendo difícil, porque siego llorando mucho a pesar del tiempo, tengo que inventarme estrategias para llevarlo con tranquilidad.

Los calendarios podrán decir misa. Yo prefiero pensar que estás durmiendo en la jungla, en la inmensa jungla, como el león.

Por eso, y porque hay que seguir sonriendo, seguiré llenando mi cofrecito de momentos especiales, porque cada día que pasa recuerdo uno diferente. Y además, qué diablos, vivir es bonito.

Chus Gª Revuelta. 20 Julio 1955 – 20 Abril 2008


The Tokens – The Lion Sleeps Tonight (Wimoweh)

Little Richard – Good Golly Miss Molly

Mercedes Sosa – Alfonsina y El Mar


1, 2, 3, 4, tell me that you love me more.




domingo, 17 de abril de 2011

730 días ladrando



Me encanta que el aniversario con Mr Ramos caiga en domingo de ídem.


Báilese meneando el culo de un lado a otro.

Feliz!!

martes, 5 de abril de 2011

Baby boom


"Sería muy injusto culparos del desastre que está ocurriendo. Nosotros culpábamos a nuestros mayores, de lo mal que habían construido el mundo, de lo mal que se habían organizado, de haber aguantado callados un atropello tras otro, de no haber luchado lo suficiente.
Nosotros nos encontramos con un solar, con un arrabal, con todo por hacer. Pero vosotros sí que lo tenéis difícil; vosotros os estáis encontrando los escombros, y los cascotes se os vienen encima. Continuamente. Vosotros estáis pagando lo mal que lo volvimos a hacer."

Gracias, Belén.

Yo inicio la maniobra de evasión.




Habíamos dicho que no teníamos miedo, ¿no?