lunes, 12 de septiembre de 2011

Los cuatro vientos de la Plaza.



¿Un paseíto hasta Plaza de España a las cuatro de la tarde?

Treinta y cuatro grados.

Pero necesito recordar qué pasó. En qué momento decidí rendirme y apretar el interruptor.

Alguna vez, sobre todo en verano, sueño con ello, y me entra una mezcla horrible de arrepentimiento y curiosidad.
¿Te acordarás?
Porque yo aún sí.

Y si es así, pienso que me gustaría saberlo. Pero si me encontrara de frente con ello, le volvería inevitablemente la espalda.

Para eso me quedan las palabras, para lanzar mensajes al aire.

Si aún te acuerdas házmelo saber. Rápido y conciso, breve e indoloro.
Así deberían seguir siendo las cosas.



1 comentario:

Anónimo dijo...

los artistas no sois nada más que un producto, y como tal teneis que venderos

eso hace que llegue un momento que no sabeis vivir hacia dentro, y hasta las desgracias más sublimes y las alegrías más grandes (lo siento) no son nada si no podeis contarlas

por eso todos teneis blogs, myspaces, facebooks.. el mundo real no es eso

sois productos

todos lo son