martes, 26 de noviembre de 2013

Tú te lo has buscado





A todo el mundo se le llena la boca hablando del maltrato. Por lo visto está de moda, por lo visto está bien decirlo en alto.
Sin embargo yo oigo todos los días comentarios maliciosos, cómo culpan a una víctima de lo ocurrido. 
Será porque lo permites, será porque te lo has buscado. Nada guapa, ya sabes, sigue adelante sin él. Si sigues como estás es porque te gusta sufrir.
Es que eres masoquista.

Quizá nadie comprende la soledad de la víctima.
Pocos entienden que ella casi siempre piensa que la culpa es suya.
Nadie quiere tener una víctima a su lado porque le recuerda con demasiada crudeza la fragilidad del ser humano.

Es casi como tener a un enfermo terminal.
No pueden cargar con él.

¿Qué hicisteis cuando teníais a una víctima cerca?
¿Qué hicisteis cuando lo supisteis?




Alguna gente todavía no comprende que las palabras del agresor resuenan mucho más fuerte que las de ellos.
Pero puedes seguir hablando de ello.
Hablar y hablar.



domingo, 10 de noviembre de 2013

Toda la poesía de mi vida




Toda la poesía de mi vida está encerrada en las canciones que escuchaba de adolescente.
Tan lejos de Londres, tan inalcanzable...
Podría ir ahora, ya he cumplido la mayoría de edad, sólo tendría que dar un salto y volver...

Resuenan todas las canciones que escuchaba a oscuras, la vida parecía tener el sentido que contaban esos versos. Los días tenían el ritmo de dos por cuatro, estrofa, puente, estribillo. Un atardecer en fundido, un fade hasta el sueño. Un día más, un paso más en la cuenta atrás.

He tenido un fogonazo, han brotado versos y notas que han hecho que nos removiera el pasado en las entrañas.

Toda la poesía de mi vida está encerrada en esas canciones que creía, como todos los niños, que hablaban de mí.

De pronto, he vuelto a sentir que merece la pena, pues hacía tanto que no sentía el entusiasmo corriendo por mis venas... hacía tanto que no sentía cómo se me erizaba la piel, que no me volvía loca ni perdía el control, que no me emocionaba como una niña que acaba de salir del colegio.

Toda la poesía de mi vida está encerrada en un lustro, en una caja llena de deseos y demonios que ayer volví a abrir.

Los estilos cambian y los libros siguen ardiendo.




martes, 5 de noviembre de 2013

Presente continuo



No me vale el futuro simple
Ni el futuro perfecto.
No doy por válido el condicional.
Quiéreme en presente continuo.

Tú no lo ves, 
pero yo filtraría cada segundo
y lo desglosaría en millares de pequeñas piezas,
destellos de lucidez y eternidad.

La longitud de los días se sustenta 
sobre el filo de un cuchillo.
Nadie sabe la emoción de caminar por un campo minado
que uno mismo ha sembrado de granadas.
Ser un mirlo sobre un cable de alta tensión
que se cree un coloso bajo la tempestad.

Oh, ¿acaso puedes mejorar esto?
Creo que yo podría hacerlo 
extraordinariamente bien.

Las enciclopedias se escriben 
con los suspiros que yo deshecho.
Vivo en un eterno presente continuo.
Tú no lo ves.
Sencillamente, aunque lo intentaras
no podrías verlo.


jueves, 31 de octubre de 2013

Volatilidad



“Cuando me desperté, ya se había marchado, y entonces volví a comprender la certeza que siempre me asola cuando ocurre: ella ya no está. No va a volver, es imposible. No hay nadie que nunca haya conseguido hacerla volver.
Pero esas noches en las que aparece, sin que la llame… en fin, esa extraña sensación que tengo de que todo lo ocurrido fue un sueño. Es una batalla vencida, es un paso adelante sin retorno. Me gustaría tanto poder contar esa historia… poder decir, casi sucede, casi se marcha, pero no fue así. No desapareció para siempre, sólo fue un pequeño susto. Como cuando sueñas que pierdes algo, que la habitación donde estás se derrumba, pero te incorporas, todo sigue en el mismo lugar, y te sientes invadido por el alivio y la gratitud.
Ocurre muchas más veces de las que tengo conciencia, pero ahora la diferencia está en que no me paro más tiempo de la cuenta a pensarlo. Ahora la certeza es más fuerte que la seducción del sueño. Ahora sé que sólo forma parte de ese universo que creé para defenderme de la cotidianidad. Es una sensación volátil y ligera. Como casi todo lo que importa.
Está en alguna parte, con humo enredado en su pelo.
No está muerta, sólo se ha ido.”

lunes, 28 de octubre de 2013

Inmensidad / Intensidad


Un buen día del año 2003 o 2004 escribí "A veces siento momentos de inmensidad".
Lo pronuncié en voz alta, y mi novio por aquel entonces, se rió, como hacía con muchas de las cosas que yo pensaba. Lógicamente, le parecía una tontería.
Inmensidad. 
No había sabido definirlo mejor. Sé que se me ocurrió una mañana de sol, mirando por la ventana. 
Ocurre en esos instantes fugaces en los que no puedes atraparlo. Sucede pronto por las mañanas, o bien una tarde, cuando no lo espero. Mirando hacia arriba, la silueta de un árbol recortado contra el cielo, las motas de polvo flotando en el aire, o debajo del agua, al abrir los ojos y sentir las burbujas de aire que ascienden…es como si mi espíritu huyera como vapor en mis sueños.
Ayer tuve uno de esos momentos en los que necesitaba encontrarlo. Eran apenas las cinco y media de la tarde, pero no podía soportar la idea de irme a casa. Eché a caminar con dirección al norte. Me decía a mí misma, voy a salir de aquí caminando, voy a llegar hasta un lugar donde pueda ver el sol, antes de que se oculte, voy a llegar hasta el final de esta ciudad.
Terminé, efectivamente, sobre un cerro en la Dehesa de la Villa, observando el cielo llameante, feliz por haber conseguido llegar a tiempo, contemplando Madrid desde ese rincón en el que me veía capaz de tener un pedazo de sol entre mis manos.



Volví a casa dos horas después, agotada y pensando en esos arrebatos en los que, por alguna razón que sigo sin entender, tengo que salir corriendo en busca de algo que recordaré durante mucho tiempo.
El mundo se desmorona, pero he conseguido identificar los momentos en los que viene una ráfaga de aire que podré sentir como un vendaval de primavera.

domingo, 27 de octubre de 2013

Que no se te olvide más



Esta vez no me voy a olvidar. Me cambiaré el reloj de mano, me ataré una cinta en el dedo, me haré moratones en la cadera, pero de verdad que esta vez no se me va a olvidar.
Ha habido un antes, un durante y un después. Y ahora es el después.

He salido del perímetro de inclusión y tampoco tengo tanto miedo.
Sólo tengo que conseguir que poco a poco, las rozaduras duelan menos.
Voluntad, simple voluntad. 

Hay que aceptar, sencillamente, que hay días nublados, que en los suelos más duros a veces salen grietas, que hay gente que un buen día, sin saber por qué, te deja de querer.

Las palabras brotan sin ser llamadas.
Y los recuerdos se enraízan 
como malas hierbas sobre una lápida.
El conocimiento debe ser incandescente.
Como incandescente es el deseo.





jueves, 10 de octubre de 2013

HSP (Malos tiempos para los sensibles)



Nunca menosprecies a un sensible.

Te aburrirá su locuacidad, así como las infinitas tonalidades de su sufrimiento.
Sentirás que careces de pedagogía para entenderle y que no soportas su universo.

Te preguntarás cómo siempre recuerda cada palabra, cada dato, cada detalle.
Cómo es capaz de hilar fino en mitad de esa vasta pradera de saber.

Se te atragantarán sus miedos, sus temores y sus fobias.
No entenderás sus filias ni sus explosiones de gratitud.

Te agobiará y te exasperará cada lágrima que derrame
te agotará hasta la extenuación su voracidad emocional.

Pero recuerda que los sensibles son esa extraña clase de animales
que son capaces de descongelar la nostalgia para convertirla en futuro.
Ese minoritario colectivo encargado de refractar un rayo de sol
y poder desglosarlo en arco iris.

De la lengua de los sensibles nace el hilo con el que se tejen los sueños
brotan las raíces que sujetan los refugios.
Esa extraña raza que se rompe con sólo tocarla
que no posee pantalla para tamizar la violencia.

No menosprecies a los sensibles, no los maltrates
tienen una vida muy dura intentando mimetizarse
tratando de parecer uno más 
disimulando ser un pasajero distraído.

Cada día libran una dura batalla
pues es duro distinguir tantos matices de gris.
Ascender y descender por las escalas
como los dedos del pianista bailan sobre el teclado.

A veces es normal odiar a los sensibles.
Nadie dijo que fuera fácil permanecer impasible bajo la lluvia de estrellas fugaces.



sábado, 5 de octubre de 2013

Ask me why and I'll spit in your eye



Yo decreto a día de hoy que la vida
Es simplemente tomar y no dar
Inglaterra es mía y me debe una vida
Pero pregúntame por qué y escupiré en tu ojo, no
Oh, pregúntame por qué, y te escupiré en un ojo.

Mira, no podemos aferrarnos a los viejos sueños nunca mas
No, no podemos aferrarnos a aquellos sueños
¿Rige el cuerpo la mente
o la mente rige el cuerpo?
No lo sé...

Bajo el puente de hierro nos besamos
Y aunque terminé con los labios doloridos
Ya no era como en los viejos tiempos
No, no era como en los viejos tiempos
¿Estoy aún enfermo?
Oh, no ...
Oh, ¿aun estoy enfermo?
Oh, no ...

¿Rige el cuerpo la mente
o la mente rige el cuerpo?
No lo sé...
Pregúntame por qué y sonreiré
Oh, pregúntame por qué y me moriré.

Y si debes, vete a trabajar mañana
Bueno, si yo fuera tú ni me molestaría
Hay aspectos más deslumbrantes en la vida
Y lo sé porque los he visto
Pero no muy a menudo.

Bajo el puente de hierro nos besamos
Y aunque terminé con los labios doloridos
Ya no era como en los viejos tiempos
No, no era como en los viejos tiempos
¿Sigo estando enfermo?
Oh, no ...
Oh, ¿aun estoy enfermo?

Oh, no ...