domingo, 20 de enero de 2013

En silencio

Esas veces que nadie dice nada, pero tú lo estás deseando y no sabes si el otro también.
Pero no. No lo sabes. No quieres saberlo porque la respuesta más probable es que no.

La borrasca que hay sobre la península ha traído vientos y tormentas, pero ayer dijimos que al marcharse, saldría el sol y nos quedaríamos limpios.
Limpios.
Limpios de verdad.

Ayer salí a bailar y durante un instante tuve un fogonazo, como si de verdad estuviera allí. Algo así me esperaba, pero sin proyectarlo, sino viviéndolo de verdad.
Divertirme sin pensar en mañana.

No quiero esperar a la noche. No quiero tener miedo al meterme en la cama. No quiero esperar a coincidir. No quiero seguir imaginando cómo hubiera sido, o cómo podía ser.
No quiero esperar. No quiero seguir esperando.




Sólo quería volar.




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