lunes, 14 de enero de 2013

I don't wanna be friends

El corazón rojo se quedará petrificado. No volveré a calentarlo para que se reblandezca y se vuelva transparente. No vale la pena. Lo he escondido en un lugar del que no me acordaré en unos días.
Cuando vuelva a encontrarlo, será demasiado tarde. Ya lo habré olvidado todo, y entonces, lo tiraré a la basura.



Hace unos cinco años miraba las montañas nevadas desde mi antigua casa para recordar que ya no volvería a ellas.
Ahora, en medio del viento helador de enero, pienso que nunca he visto un volcán de cerca.
Los volcanes son algo perturbador. Creo que hay gente que se enamora de ellos, y que enloquecen.
Yo sólo quería comprobarlo.

A veces no se comprende el poder de la desaparición. Hay cosas que son demasiado dolorosas de escuchar. Hay que entender el derecho de omisión. Permanezco en silencio porque no hallo dónde poner mi pena. Sí, pena. Ahora se dice pena.






La frase que más me gusta de esta canción siempre ha sido la misma: I don't wanna be friends.

Estaría bien si alguna vez me la creyera.
Ahora que soy mayor, que ya he crecido.

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