jueves, 30 de mayo de 2013

Las chicas modernas enseñan las piernas

Burbuja inmobiliaria, concebida sin pecar.
Preservada inmune de toda mancha de culpa original desde el primer instante de su concepción.
Firme y constantemente creída por todos los fieles.
Se me va la pinza.



Sigo sin saber si está terminado. Papelito arrugado.

Empiezo a tener ganas de que esto marche. ¡¡Estoy cansada!! Se me juntan los últimos días pre-Austria con mi último día de trabajo con los niños (voy a llorar y lo sé), con una alergia primaveral galopante (me parece irónico teniendo en cuenta que la maldita primavera no termina de llegar) y con mi examen final de francés.
¿Posibilidades de aprobar? Yo creo que un 50%. 



Alisado ninja versión 2.0

Mañana vuelvo a Asturias. 
El porvenir tiene los colores del principado.
Me siento feliz.


Te lo cambio por amor.

1 comentario:

Mi Misma dijo...

No se que tienen los enanos, que cuando has trabajado con ellos y te toca despedirte, te da un pellizco en el estómago más tonto...