martes, 5 de noviembre de 2013

Presente continuo



No me vale el futuro simple
Ni el futuro perfecto.
No doy por válido el condicional.
Quiéreme en presente continuo.

Tú no lo ves, 
pero yo filtraría cada segundo
y lo desglosaría en millares de pequeñas piezas,
destellos de lucidez y eternidad.

La longitud de los días se sustenta 
sobre el filo de un cuchillo.
Nadie sabe la emoción de caminar por un campo minado
que uno mismo ha sembrado de granadas.
Ser un mirlo sobre un cable de alta tensión
que se cree un coloso bajo la tempestad.

Oh, ¿acaso puedes mejorar esto?
Creo que yo podría hacerlo 
extraordinariamente bien.

Las enciclopedias se escriben 
con los suspiros que yo deshecho.
Vivo en un eterno presente continuo.
Tú no lo ves.
Sencillamente, aunque lo intentaras
no podrías verlo.


1 comentario:

Nacho dijo...

De aquellos barros vienen estos lodos. El mérito, el mérito gordo quiero decir, consiste en saber lavarse bien cuando el barro seca y quedan esas costras que dejan cerco.
Claro que no lo ve. Si lo viera, el presente histórico y el continuo se juntarían y crearían un "amo siendo amado".
Pero qué sabe él, si está ciego. O qué sabe ella, que simula que es ciega.
Y canta el mirlo, pero desde tan alto que quién lo puede escuchar.