domingo, 10 de noviembre de 2013

Toda la poesía de mi vida




Toda la poesía de mi vida está encerrada en las canciones que escuchaba de adolescente.
Tan lejos de Londres, tan inalcanzable...
Podría ir ahora, ya he cumplido la mayoría de edad, sólo tendría que dar un salto y volver...

Resuenan todas las canciones que escuchaba a oscuras, la vida parecía tener el sentido que contaban esos versos. Los días tenían el ritmo de dos por cuatro, estrofa, puente, estribillo. Un atardecer en fundido, un fade hasta el sueño. Un día más, un paso más en la cuenta atrás.

He tenido un fogonazo, han brotado versos y notas que han hecho que nos removiera el pasado en las entrañas.

Toda la poesía de mi vida está encerrada en esas canciones que creía, como todos los niños, que hablaban de mí.

De pronto, he vuelto a sentir que merece la pena, pues hacía tanto que no sentía el entusiasmo corriendo por mis venas... hacía tanto que no sentía cómo se me erizaba la piel, que no me volvía loca ni perdía el control, que no me emocionaba como una niña que acaba de salir del colegio.

Toda la poesía de mi vida está encerrada en un lustro, en una caja llena de deseos y demonios que ayer volví a abrir.

Los estilos cambian y los libros siguen ardiendo.




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